En el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile, Beatriz Leyton presentó la instalación ‘Family Life’ (2007). Luego, este work in progress que concluye con la desaparición de las imágenes del interior de una vivienda (living, dormitorio, cocina, baño) fue exhibido en el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (MACRO). Las enormes telas negras sobre las que la artista dibuja con alfileres de colores quedaban finalmente vacías; lo único que permanecía era la leve huella de las puntadas de los alfileres. La idea de hogar como lugar practicado se desintegraba así con el desmontaje del elemento de base. La precariedad de lo prendido con alfileres concluía en un fin previsible: la desaparición de los objetos levemente sostenidos. (…) Artistas latinoamericanos como Leyton muestran que también se puede hablar fuerte desde el silencio.
Elena Oliveras, “Estéticas de lo extremo” (2013), p. 128.


















